Noticias - Estudiando los músculos
En pocas palabras: EL MASAJISTA QUE NO CONOZCA BIEN LA MUSCULATURA CORPORAL ES UN IRRESPONSABLE PORQUE NO SÓLO NO SABRÁ AYUDAR CON EFECTIVIDAD A SUS PACIENTES SINO QUE LOS EXPONDRÁ A RIESGOS INDESEADOS (todos conocemos historias de masajistas "manazas" que te dejan peor de lo que estabas).
Recuerda que los datos que aparecen en esta página son un complemento a las clases teóricas. La información añadida que no se haya impartido en el aula no es materia de examen, únicamente sirve para aclarar o profundizar algunos conceptos.
Estudiar los músculos se puede hacer de múltiples maneras. Aprenderse de memoria el origen, la inserción y los movimientos de cada uno de los cerca de 100 músculos diferentes que estudiaremos en este curso puede parecer difícil, pero es, en realidad, muy fácil; tan fácil puede ser aprendérselos de memoria como olvidarlos si no se han razonado previamente. Por supuesto que cuando hablo de "facilidad" no estoy diciendo que no suponga un esfuerzo, pero hay que darse cuenta de que disponemos de más de un tercio del tiempo del curso de anatomía para estudiarlos. Si dosificamos el trabajo será sencillo y obtendremos un buen resultado. Si pensamos en estudiar todo en el último momento lógicamente nos agobiaremos, lo veremos como algo imposible y, tal vez, no conseguiremos aprobar o, en el mejor de los casos, lo aprobaremos aunque olvidaremos todo en poco tiempo. Estudiar la materia "al día" es la clave para que todo nos resulte más fácil y para conseguir que lo aprendido no se olvide.
¿Nos gusta estudiar los músculos? Es evidente que a la mayoría de la gente no les gusta estudiar cosas "porque sí". Lo primero que debemos hacer es buscar la razón por la que debemos aprender tantos datos.
El masaje debe cumplir una serie de normas. Una de las más importantes es la de "producir beneficios" y para ello es necesario localizar el foco de la lesión (dolor, debilidad, incapacidad…). ¿Cómo sabemos sobre qué músculo debemos dar masaje? Hay muchas maneras pero lo más útil es saber la localización de los músculos bajo la piel y, sobre todo, la función que realiza cada uno de ellos. (OBJETIVO: Imaginar bajo la piel la localización de cada uno de los músculos).
Otra de las normas es "no provocar daños" en los tejidos. Para eso es IMPRESCINDIBLE conocer aquello que estamos masajeando. Saber la dirección de cada uno de los músculos del cuerpo es básico para evitar lesiones por la mala praxis.
Imaginemos las cuerdas de una guitarra (=fibras musculares): si desplazamos la mano a lo largo del mástil de la guitarra las cuerdas no vibrarán. Si, por el contrario, pasamos los dedos de arriba abajo, perpendiculares a las cuerdas, éstas vibrarán y produciremos un rozamiento mucho más importante.
Si pensamos ahora en las fibras musculares ocurrirá algo parecido. El masaje tendrá diferentes efectos dependiendo de en qué dirección lo realicemos y para conocer dichos efectos es necesario saber la dirección de las fibras musculares: (OBJETIVO: Conocer esa dirección de las fibras).
Parte 1